Información de la Freelance:
_Nombre completo: Lorena Vélez Campo.
_Edad: 29 años.
_Pasatiempos: Escribir fanfic del genero yaoi , ver películas,
amante de los libros, kpop , anime , manga , doramas , manguas y fans número
uno de la casa de Slytherin.
_Comida Favorita: Muchas, entre esas la salchipapa y la pizza
de estofado.
El menor del grupo fulminó con la mirada a su Play Station portátil, ¡todo había sido su culpa! Si tan solo el maldito aparatejo no se le hubiese quedado en la habitación, no habría tenido que regresar a buscarlo y no se hubiera encontrado con esa escena. Sucedió días atrás, sus hyungs favoritos recién regresaban de Taiwán después de grabar un drama en el mencionado país.
No podía negar que los había extrañado en demasía, es más, ninguno de los miembros lo podía hacer. Todos sabían que si bien el menor hacia bromas a los mayores —especialmente a Donghae—, y que los «rechazaba» en público —entiéndase Siwon—, era por ellos por los que
más se desvivía. Cuando se enteró que regresaban la alegría que lo embargó fue tal, que fue el primero en estar en pie siendo su día de descanso, despertó a su hyung cocinero y obligó al resto a estar listos para ir a recogerlos.
No bien llegaron los viajeros, fue el primero en correr y envolver a ambos en un fuerte abrazo, el cual enseguida devolvieron sus mayores. Duraron unos segundos en esa posición hasta que un carraspeo lejano los interrumpió, logrando que se separaran y los recién aparecidos se abalanzaran sobre los otros miembros mientras empezaban con las bromas.
En la van que los llevaba de vuelta a su casa, un muy animado Donghae contaba anécdotas, tanto de las grabaciones como del viaje, mientras que Siwon contemplaba divertido los rostros de sus amigos.
En todo el viaje se podía apreciar una enorme sonrisa en el rostro del menor.
Al ser un viaje largo, el líder les había ordenado a los recién llegados descansar todo el día mientras ellos salían de paseo. No era por nada malo, solo que si se quedaban, sabía que harían tal escándalo que impediría que los chicos descansaran. Todos estuvieron de acuerdo y, uno tras de otro fueron dejando el apartamento.
No habían pasado ni diez minutos cuando Kyuhyun se había dado cuenta que no llevaba consigo su PSP. Si no se encontrase al final de una partida, —que lo tenía completamente obsesionado—, hubiese dejado el aparato en casa. Pero no, ese nivel en que se encontraba le había resultado por demás difícil, y llevaba semanas intentando superarlo. Lo bueno es que ya se encontraba casi al final y necesitaba pocos puntos para superarlo, estaba tan ansioso de ver lo que vendría después, que no se lo pensó más y dirigió sus pasos a su apartamento.
Recordando el cansancio con el que llegaron sus mayores, abrió con sigilo la puerta de lugar, sorprendiéndose por completo ante la imagen que lo recibió.
Allí, en mitad de la sala se encontraban sus hyungs tendidos en la alfombra, uno sobre el otro… ambos completamente desnudos. Abrió sus ojos como platos al ver a sus compañeros en tal situación, y es que el pez se encontraba con las piernas abiertas de par en par y agarrando con fuerza la pata de la mesa de centro de la sala mientras gemía de la forma más deliciosa que hubiese escuchado nunca, a su vez Siwon se encontraba arrodillado entre las piernas de este, sosteniéndolas en sus brazos mientras embestía con fuerza al castaño.
—Hyung... habitación. – Logró pronunciar el menor mientras el otro lo tocaba.
—Ya estamos aquí, Donghae-ah. No hay nadie y siempre me ha dado morbo la sala.
Kyuhyun de a poco fue despertando de su letargo, extrañado de no ser gritado hasta la inconsciencia por haber interrumpido el momento, entonces fue ahí donde se dio cuenta de que no había interrumpido nada... Sencillamente por la razón que los chicos ni se habían fijado en su intrusión... inmersos uno en el otro.
Cuidando no ser descubierto, cerró la puerta del lugar, completamente consciente del bulto que se formaba en sus pantalones. Así que con un poco de premura, se dirigió al piso superior donde el resto del grupo vivía, dispuesto a echar manos en el asunto.
De eso habían pasado unos días, y no podía evitar sentirse incómodo cuando alguno de los involucrados entraba en escena. Así como tampoco podía evitar sentirse como mierda cada vez que esquivaba la mirada de sus compañeros y lograba ver sus caras de sufrimiento. Pero es que, se sentía tan confundido. Él tenía muy claro que siempre se había sentido atraído hacia sus hyungs y encontrarlos en semejante situación lo había empeorado todo; sobre todo por el hecho de que se notaba que eran pareja y él podía ser cualquier cosa, pero NUNCA un rompe-hogares. Esos dos se querían y por mucho que le doliese, no haría nada al respecto.
Sin embargo, Kyuhyun no tuvo en cuenta algo. Y ese algo eran los planes de sus mayores.
Aprovechando que todos tenían algo que hacer en su agenda, Siwon logró convencer a manager hyung de que librara de compromisos al menor y así hablar con el muchacho a solas.
—¡Qué bueno que aún tenemos permiso de la agencia para faltar, este problema con Kyuhyun se acaba hoy! —Pensó un determinado Siwon, mientras observaba salir a sus compañeros y el maknae miraba de forma extraña su PSP.
Kyuhyun, ajeno a todo, observaba como sus compañeros iban abandonando el lugar uno por uno hasta encontrarse a solas con el caballo. Justo en ese momento, entraba en la habitación el segundo involucrado en el problema, quien rápidamente se ubicó junto a su pareja. Fue ahí cuando el menor notó la encerrona en la que había caído. Intentando no demostrar nada, se levantó presuroso del asiento y haciendo una leve venia nada acostumbrada en él, prosiguió a abandonar el salón con rapidez... Siendo detenido por el castaño.
—Espera Kyuhyun-ah. Queremos hablar contigo. —Explicó el chico reteniendo de un brazo a su menor, quien sin hacer caso del estremecimiento que tuvo al ser tocado por su hyung, retiró con firmeza la mano del mayor y se alejó completamente.
Siwon, al observar la acción de su dongsaeng y el evidente dolor en la mirada de Donghae ante el rechazo, solo atinó a darle una mirada llena de furia al menor y encararlo.
—Muy bien, Kyuhyun-ah, estoy cansado de esta situación. ¿Se puede saber que te ocurre? ¿Qué te hicimos para que nos evadas de esta manera? Somos tus mayores y ante todo merecemos respeto, aunque empiezo a dudar seriamente que sepas lo que significa esa palabra. —Increpó con evidente enojo el mayor.
No podía creer la actitud que tenía uno de sus más queridos dongsaengs. Aunque debía reconocer, que más que enfado, lo que sentía era dolor. Dolor por que su querido Kyuhyun pasaba de largo cada que ellos dos aparecían.
¿Qué habían hecho mal? No entendía el súbito cambio del chico hacia ellos… a no ser que fuera... —¡NO, eso es imposible!— Pensó el religioso aterrorizado. Si eso era verdad, y el chico los evitaba por descubrir su relación, estaban perdidos. No solo porque los demás se hubieran enterado, sino más bien por el rechazo hacia ellos. Eso era con algo con lo que ni su castaño ni el podían vivir, ya que ambos adoraban al menor. Con locura. Y habían quedado en hablar con Kyuhyun para intentar que se uniera, era raro pero... era lo que deseaban. Aunque ante los acontecimientos recientes... pensaba que era mejor dejar de lado la idea.
—No ocurre nada, hyung, solo he estado un poco cansado. Les pido permiso. —Contestó el menor emprendiendo de nuevo camino a su habitación... siendo retenido esta vez por Siwon.
—¡No vas a ningún lado ! De aquí no te mueves hasta que nos expliques que mierda sucede contigo. —Ordenó, furioso, ganándose las miradas asombradas de sus menores. Para los espectadores fue sorprendente pues Siwon, ante todo era un caballero que nunca insultaba, sin embargo, esa ocasión el enojo al parecer le había ganado.
Con más fuerza de la necesaria, Siwon arrojó al maknae hacia uno de los sofás, poniéndose en frente con el entrecejo fruncido. Donghae observaba la escena con asombro; nunca había visto a su hyung comportarse así, y eso solo le demostraba el grado de frustración en que se encontraba. Suspirando con cansancio, dio dos pasos delante y se ubicó justo al lado del mayor, posando suavemente una de sus manos en el hombro de su pareja, intentando así tranquilizarlo. Ante la vista, Kyuhyun desvió la mirada hacia el lado. Le dolía doblemente lo que veía. Por un lado a Donghae preocupado por Siwon, y por el otro Siwon siendo tranquilizado por Donghae. —¡Joder! ¿Cómo es posible que dos personas lleguen a gustarte del mismo modo? ¡No tiene sentido!— Pensó frustrado el menor.
Al ver como su dongsaeng desviaba la mirada, el mayor se tranquilizó un poco. Pudo ver en ese rostro, —que tanto le atraía—, remordimiento y dolor.
—¿Lo sabes, no? —Preguntó en tono neutro el caballero—, sabes de la relación que sostenemos Donghae-ssi y yo. —Terminó ganándose un suspiro sorprendido del mencionado.
—¡No! Él no puede saber, ¿o sí? —Cuestionó ahora el castaño, muy asustado. Si el menor sabía de su relación, resultaría difícil convencerlo de que sea les uniera.
—¿Nos tienes asco? —Preguntó ignorando a Donghae y con un ligero temblor en su voz que evidenciaba el miedo que sentía.
Ante la pregunta de su mayor, el maknae no pudo evitar devolverle la mirada completamente asombrado.
—¡No, por supuesto que no! —Respondió con convicción—, ya les dije que no es nada. Solo cansancio tal vez.
—No te creo. —Contestó Donghae ya más calmado ante la respuesta del menor—.
Si no es así, ¿por qué nos evitas?
El muchacho permaneció en silencio, caldeando los ánimos de sus mayores.
—¡Ya basta, nos dirás que te tiene así! Es obvio que algo te ocurre con nosotros y tenemos el derecho de saberlo. —Rugió Siwon.
Ya completamente harto de la presión que sentía, Kyuhyun explotó.
—¡¿Quieren saber lo que ocurre? Son celos, ¡son unos estúpidos celos al verlos juntos! —Respondió por fin completamente irritado.
Se hizo un silencio que pareció durar minutos. El menor solo observaba los rostros sorprendidos de la pareja. Y es ahí donde se dio cuenta de su error, así que reuniendo la poca dignidad que le quedaba, se puso de pie y se dirigió a su habitación, tirándose en su cama mientras tapaba sus ojos con el antebrazo derecho.
La puerta se abrió súbitamente permitiendo que los mayores pasaran por ella.
—Kyuhyun-ah, no puedes soltar semejante bomba y dejarnos tirados como si nada. —Reclamó Donghae, intentando deshacer un poco la tensión presente—, ¿estás celoso por alguno de los dos? —Preguntó esperanzado, si había alguno que le gustara, el otro a lo mejor lo convencería de hacer la tríada.
—No. —Respondió Kyuhyun quitando su brazo de la cara mientras observa como el rostro de los chicos se ensombrecía—, estoy celoso de ambos. Los dos me atraen de la misma manera. ¿No es patético? —En su voz se notaba un tinte lastimero, cargado de ironía—. ¿Cómo es posible que me gusten ambos? Es decir, que me guste uno vaya y venga, los dos están bien buenos, ¿pero ambos? ¿Al mismo tiempo? Da igual, no se preocupen, no me interpondré entre ustedes. —Culminó su diatriba volteando hacia la ventana de la habitación.
Rehuyéndoles.
Por fin el mayor de los tres volvió a la realidad luego de escuchar a su dongsaeng.
—Nunca esperé ver el día en que, el bromista por excelencia tuviera en su voz ese tono tan derrotado. ¿Quién eres y que hiciste con mi lindo dongsaeng? —Preguntó de forma burlona mientras se sentaba en la cama del chico y, con suavidad, lo volteaba para luego inclinarse y besarlo levemente en los labios.
Kyuhyun contempló con los ojos abiertos la mirada maliciosa que Siwon, precisamente San Siwon, le dirigía. Volteó a mirar a su otro hyung quien solo tenía en la cara una mueca de resignación. Como si hubiese visto en demasía esa mirada. Y pensándolo bien, tal vez así era.
—Hyung… —Tartamudeó el chico—, ¿qué estás haciendo? ¿No ves a tu pareja justo al lado? —Preguntó un poco azarado.
—No te preocupes, Hyunnie —Contestó en tono meloso el mayor—, es algo que los dos ya hemos hablado.
Ni bien termino la frase, se abalanzó sobre el cuerpo del menor con hambre, invadiendo con furia esos labios apetitosos, mientras Donghae se adentraba en la cama y empezaba a desabotonar la camisa del menor.
Al sentir las manos del castaño en su pecho, el maknae por fin reaccionó, empujando a Siwon lejos.
—¡¿Que están haciendo?! ¿Cómo pueden comportarse así? —Preguntó completamente incrédulo el chico por las acciones de sus mayores.
—¡Oh! que tierno eres Kyuhyun, no pensé que fueras tan inocente. —Exclamó Donghae ganándose una mirada fulminante del nombrado.
—Kyuhyun-ah, ¿no lo has comprendido? Ambos te queremos con nosotros, y ahora que sabemos que sientes algo parecido por los dos, no te dejaremos marchar. —Completó el mayor, buscando de nuevo los suaves labios del chico.
Por fin, Kyuhyun empezó a olvidarse del mundo. Se sentía tan bien estar con ellos dos, ahora le pertenecían. Y si ellos no lo dejaban ir, él no era nadie para intentarlo, por lo tanto tampoco permitiría que se alejaran de él.
Dejó de lado sus posesivos pensamientos para dejar escapar un gemido lleno de placer. Alejando un poco al mayor, se observó así mismo con la camisa completamente desabrochada y los pantalones haciendo bulto en los tobillos mientras a un lado, se encontraba Donghae arrodillado, chupándole el miembro. ¿En qué momento le había bajado los pantalones? No sabía y, francamente poco le importaba. Ahora lo único importante eran las sensaciones que viajaban por su cuerpo gracias a las atenciones en su miembro por parte del pez del grupo.
Siwon, al ser alejado del menor, podía observar muy bien tanto las reacciones este, como el rostro de inmenso placer de su querido castaño al estar chupándole. Era una imagen demasiado erótica. Por lo que no le sorprendía para nada estar tan empalmado yduro como sabía que estaba. Así que con cuidado separó a los que ahora eran sus chicos, era hora de ser todos uno. Donghae entendiendo la indirecta, se levantó y quitó su ropa, posándose encima de Kyuhyun de tal manera que su rostro se enfrentara con el miembro del chico, y que la cara del menor se enfrentara con su propio miembro, logrando el famoso 69.
Metió los dedos en su propia boca y empezó a lubricarlos. Supuso que era la primera vez de su dongsaeng, por lo que debía ser extremadamente cuidadoso en la preparación. Es ahí donde volvió a arremeter contra la hombría de Kyuhyun, se movía de forma tan deliciosa que poco sintió la primera intrusión del dedo. A los pocos segundos, el mayor se separó y volteó su rostro hacia Kyuhyun, quien al sentir la falta de humedad sobre su miembro, abrió los ojos que no sabía en qué momento había cerrado y lo miró anhelante.
—¿Qué esperas, Kyuhyun-ssi? Puede que no sea virgen de ahí pero aun así necesito preparación. Hazlo mientras también me la chupas. —Increpó el mayor con un poco de líquido pre-seminal en su labio. La sola vista hacía que los miembros de los otros dos chicos dieran tirones de urgencia.
Ante la orden del mayor, el maknae atinó solo a lubricar sus propios dedos, mientras repetía el proceso que el mayor realizaba.
Alejado un poco de la acción, los observaba Siwon. Para él era tan deliciosamente morboso verlos actuar así. Los adoraba a ambos, se había sentido tan impotente cuando el menor empezó a evitarlos. No lo quería admitir, pero le había dolido la situación como pocas cosas en la vida.
Un largo gemido lo sacó de sus cavilaciones, siendo lanzado por el menor de los tres.
—Oh, ¿entonces es ahí? —Preguntó malicioso el castaño, volviendo a hundir uno de sus dedos en la entrada del menor.
—Al parecer… —Tartamudeó Kyuhyun envuelto en placer.
Siwon sonrió un poco. No entendía como la personalidad de Donghae podía cambiar tanto. Cuando estaban con los demás chicos del grupo, o incluso solos sin tener sexo, era la infantilidad y ternura personificada. Pero cuando estaban en esa situación, su adorable pecesito se convertía en una maquina sexual juguetona por excelencia. En todo caso, no importaba. Así lo amaba, como estaba seguro así lo amaría también el menor.
Donghae se levantó de Kyuhyun y se puso a su lado, invitando al mayor a que se les uniera. Siwon se levantó e hizo que el maknae lo imitara, mientras acomodaba al castaño en la cama.
—Al ser nuestra primera vez, lo haremos de tal manera que todos estemos unidos aunque sea indirectamente.
Donghae enseguida abrió las piernas invitando a que el menor se ubicara entre ellas, Kyuhyun lo hizo un poco vacilante, por lo que el castaño tomó con una mano el miembro del chico y ubicó la punta de este en su entrada. Dirigió su mirada al menor y le susurró un empuja para que el chico obedeciera. Ambos liberaron un gemido placentero mientras Kyuhyun esperaba unos segundos a que el único faltante de la ecuación se les uniera. Sintió enseguida, como el mayor se posicionó tras él y le separaba las nalgas con fuerza, para lentamente introducir su hombría en el orificio.
—¡Demonios! —Murmuró Kyuhyun con los ojos cerrados, aguantando el dolor—. Ahora entiendo por qué te llaman caballo, ¡joder que es enorme!
—¡Lo sé! —Replicó Donghae—, cuando lo hicimos por primera vez, no pude caminar en dos días. ¡Dos días! Para nosotros como estrellas es terrible. Menos mal sucedió en día de descanso, sino no me imagino.
—Espera. —Interrumpió Kyuhyun—. ¿Cuándo fue eso? No es posible que no nos enteráramos que no podías caminar. No recuerdo nada de eso.
Donghae estaba a punto de contestar cuando se vio interrumpido por el mayor.
—¿En serio están hablando de esto ahora? ¿No pueden esperar para ponerse al día de los pormenores de nuestra vida sexual? —Increpó envistiendo fuertemente al maknae, quien lanzó un grito placentero mientras involuntariamente envestía a Donghae, quien lo acompañó con el gemido.
El movimiento de la situación era guiado por el mayor, ya que mientras envestía a Kyuhyun, este a su vez lo hacía con Donghae. En magnifica sincronización. Era tan... Perfecto.
Siwon empezó a envestir con fuerza al maknae, logrando que este cayera sobre Donghae, quien lo recibió con los brazos abiertos. Al ser la primera vez de su chico, ambos, —tanto Siwon como Donghae—, tenía en claro que el primordial era el menor. Debían demostrarle que los tres si podía funcionar juntos. Por lo que, para darle más placer, Donghae logró detener un poco los movimientos del mayor mientras se incorporaba. Kyuhyun solo lo observó jadeante. Donghae lo acostó y se puso a horcajadas, hundiendo el miembro del chico en su propia entrada de nuevo, se inclinó a darle un beso mientras el mayor volvía y se posicionaba esta vez entre las piernas del menor, envistiendo con fuerza. Ahora Kyuhyun sintió aún más placer que antes, pues mientras Siwon lo penetraba con furia, Donghae se movía con frenesí sobre su miembro. —Esta es la gloria—. Atinó a pensar antes de venirse fuertemente en el ano del pez, haciendo que Donghae también se corriera, solo que en su pecho, cayendo sobre el menor irremediablemente. Segundos más tarde, es Siwon quien se vino dentro del menor.
Separándose con pereza, los tres se acostaron uno al lado del otro, con Kyuhyun en el medio. Sus mayores se acercaron a él y empezaron a besarle en los labios, Kyuhyun no dudó en responder. Era un lío de lengua lo que se podía apreciar.
Segundos después y más calmados, Siwon decidió hablar:
—Espero que sepas que esto no es cosa del momento, es en serio que ambos te queremos con nosotros.
—Siwon-hyung tiene razón, Kyunnie, nosotros en serio te necesitamos. No nos partas el corazón con una cogida y si te he visto no me acuerdo—. Dijo Donghae con una leve sonrisa, aunque se podía apreciar en su rostro un tinte de temor ante la respuesta.
Kyuhyun los observó unos segundos para luego sonreír.
—Creo que tendremos que comprar una cama más grande, esta es demasiado pequeña para todas las fantasías que me han pasado por la cabeza de nosotros tres.
Los chicos no pudieron evitar largar una carcajada, mezcla de diversión y alivio.
—Por cierto, Kyuhyun-ah, ¿cómo supiste de nuestra relación? —Preguntó Siwon bastante curioso.
Kyuhyun sonrió con burla,
—Digamos que, para la próxima vez que quieran hacerlo en la sala, hay que revisar que todas las puertas estén cerradas con seguro.
Ante lo dicho por el menor, un fuerte sonrojo cubrió las mejillas de Donghae, quien se levantó envarado y pegó con moderada fuerza el estómago del mayor.
—¡Te dije que lo hiciéramos en la habitación! —Gritó mientras Kyuhyun se revolcaba de la risa.

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